Ser autónomo se ha convertido en un deporte de riesgo. IRPF, IVA, Trimestrales, etc. son una preocupación constante en las mentes de cada trabajador por cuenta propia que día tras día luchan por salir a delante y por llegar a final de mes con un beneficio superior a lo endeudado. Por eso no es de extrañar que, a la larga, la salud termine pasando factura a estos trabajadores que están 24 horas pensando en su negocio.